Estaba sentada en el borde de la cama, con esa actitud de niña buena pero con ojos de quien ya ha follado más veces de las que cuenta. Llevaba puesto un top negro de tirantes…
La luz azulada del atardecer se filtraba suavemente por la ventana, mezclándose con el resplandor artificial de las luces LED que bordeaban el escritorio. En el centro de esa habitación íntima y minimalista, ella estaba…